LA SERIGRAFÍA Y EL DIGITAL

 

Dejando aparte la expresión “Serigrafía Digital” que solamente responde a un ardid comercial, ya que o es serigrafía o es impresión digital, ¿en que puede ayudar la impresión digital a la serigrafía?
Actualmente unos de los pocos consumidores que quedan ya de fotolitos son los talleres serigráficos. En otros sectores prácticamente han desaparecido siendo substituidos por el CTP. Esto conlleva una drástica reducción del consumo de material fotográfico sensible y el consecuente desinterés de las firmas que lo producían para seguir fabricándolo. Algunas referencias de material sensible no existen ya, y las que quedan se sirven en cuentagotas. Siendo realistas, todos los indicadores nos llevan a pensar que el material fotográfico, en forma de película sensible, puede llegar a desaparecer totalmente cuando el consumo sea tan residual que a las grandes multinacionales que aún lo producen deje de interesarles hacerlo.

Hace años ya que en la serigrafía se ve esto como un problema y por este motivo se han ido ideando diferentes soluciones. En primer lugar fueron los proyectores, que aún utilizando una película como matriz, esta era pequeña y suponía un ahorro importante en los talleres de serigrafía de gran formato (actualmente casi la totalidad de vallas se realizan en impresión digital). Después aparecieron los plotters de inyección de cera que, a partir de una plataforma con tecnología digital, imprimían en positivo con la cera sobre la pantalla emulsionada, como substituto del fotolito y después de la insolación se eliminaba la cera quedando abierto el tejido por las partes a imprimir. Actualmente, con láser y también partiendo de un archivo digital se gravan directamente las pantallas, pudiendo alcanzar resoluciones muy altas, importante si se trabaja con tramas. ¿Por que no se ha impuesto este procedimiento? En mi opinión es puramente un problema de precio. No creo que las empresas españolas, la mayoría pequeñas o muy pequeñas puedan amortizar tan fácilmente el coste de estos aparatos. Para el gran formato no tiene sentido fabricarlos ya que directamente se imprime en digital. Es para el pequeño y medio formato que están indicadas. Si no hay demanda y se fabrican pocas unidades los precios son demasiado altos. Creo que entre todos se debería hacer un esfuerzo para que su implantación y uso fuese una realidad, promocionándolo para intentar reducir costes, por parte de los fabricantes, y viéndolo como algo muy necesario y una buena inversión de futuro por parte de los talleres de serigrafía que deberían intentar implantarlo en su proceso de producción.